torrent de lescaiola

Sitios para ir con niños pequeños cerca de Barcelona: área de esparcimiento de “torrent de l’escaiola”

Ahora que son un poco más mayores, se aburren mucho si están mucho rato en casa (aunque los mellizos se entretienen muchísimo entre ellos). Además, disfrutan mucho de descubrir nuevos sitios y cosas que hacer. No obstante, sigue siendo algo pesado ir con ellos a los sitios porque te tienes que seguir llevando media casa, se tarda mucho en “subirlos al coche” y, sobre todo, se debe tener mucha paciencia para aguantar sus “cositas” en el transcurso del viaje.

Torrent de l’Escaiola, cómo llegar

El sitio se encuentra muy cerca de la población de Terrassa, pasando por Matadepera, dentro del Parc Natural de Sant Llorenç del Munt i l’Obac y depende de la Diputació de Barcelona. Aquí se puede ver un mapa con la ubicación:

Mapa torrent de l’escaiola

Así pues, a penas saliendo del entorno urbano, encuentras este lugar donde desconectar.

Lo mejor de todo es que no hay que pasar por carreteras en mal estado para llegar: desde la salida de la carretera hay unos pocos metros hasta el parking de arena, que el día que fuimos nosotros había sitio de sobras. Luego, hasta el lugar donde están las mesas hay un breve paseo pasando por un pequeño bar (café, refrescos, patatas chip…).

Qué hacer

Pues a parte de poder dar un paseo por un entorno natural, es un lugar donde se puede ir a comer en grupo y disfrutar del aire libre y de la comida hecha por uno mismo a la brasa: ¡ideal para la época de calçots!

calçots

El funcionamiento del lugar es que hay que reservar con una semana de antelación la mesa (imagino que si vas el mismo día y hay sitio libre no pondrán mucho problema…): la reserva no se puede hacer por teléfono ni por internet: ¡hay que ir directamente al lugar! Y, aunque en  su página web  hay un formulario de contacto, ya dice claramente que no se puede reservar desde ahí. Tampoco se puede pagar nada con tarjeta: es como si la tecnología no hubiera llegado al lugar.

Se paga unos 8,40 euros por la reserva de una mesa donde caben unas 8 personas (si son más, se ponen en la mesa siguiente). También hay que pagar si se quiere usar el fuego para cocinar (lugar habilitado, ver los precios en la web). Hay lavabos cerca y además la zona, aunque es montañosa, tiene espacios amplios para que los niños jueguen.

Lo único que vi negativo es que las mesas están muy juntas: si vas un grupo grande es genial porque todos estaréis al lado; pero si te tocan vecinos “moviditos”, pueden llegar a molestarte y darte el día.