Robots de cocina para papillas de mellizos

Cuando empezamos con las papillas y al oír a todo el mundo decir las virtudes de los robots de cocina típicos para bebés pensé en comprar una. Por suerte, no me compré una ya que una amiga me dejó la suya y pude probarla para ver cómo era…

1. Cómo funciona un robot de cocina para bebés

Pues en resumen es una máquina que cocina al vapor y luego tritura. Para ello, dispone de una cesta, donde se pone la comida a cocer. Esta cesta, no llega al suelo de lo que sería la cazoleta donde se hace la cocción, ya que así el suelo de esta se llena de agua. Así se cocina todo al vapor.

Normalmente se puede programar el tiempo de cocción, que va de 15 a 30 min más o menos (según quieras que la verdura esté más o menos hecha o según el tipo de alimento).

Al acabar la cocción, se debe retirar la cesta de cocción con cuidado de no quemarse (hay unas pinzas para ello) y echarla directamente a la cazoleta, donde está el agua de la cocción (se puede quitar el agua que se quiera para que quede más o menos líquida) y donde también está la cuchilla que tritura, finalmente, todos los alimentos.

También es posible echar, por ejemplo, la fruta cruda (directamente sin la cesta para el vapor) para que simplemente la triture. Pero básicamente es lo mismo que hace una batidora. Y normalmente las batidoras son más potentes (la mía deja los purés mucho más finos).

2. ¿Ventajas?

Eso fue lo que me pregunté yo cuando vi cuál era el funcionamiento. ¿Qué ventaja tiene esto respecto a una olla a presión o incluso una olla normal? 
En mi imaginación estaba la creencia que la comida se echaba troceada y en sólo un paso, ya salía triturada. Pero no, son dos pasos, los mismos que con una olla normal: lo cueces y lo sacas para triturar. Entonces, ¿cuál es la ventaja? 
Aún me lo pregunto. No puede haber tantas personas maravilladas por estas máquinas (“esta máquina me quitó mucho tiempo”, “esta máquina me salvó”, “la utilicé muchísimo”,…) y equivocadas y yo tener la certeza de que no aportan nada, está claro. 
Y, como he dicho, mi batidora deja el puré mucho más fino, ya que las batidoras suelen ser más potentes. Y esto es importante, sobre todo al principio, porque al principio a los bebés no les gusta nada encontrarse trocitos en la boca, se tienen que acostumbrar. La textura es importante.
También hay que limpiarla: tanto la cesta como la cazuela. De igual forma que limpias la olla y la batidora, si lo haces a lo tradicional.
La única ventaja que se me ocurre es que, como la programas, una vez se ha pasado el tiempo se desconecta y ya está. Y así te olvidas de que tienes una olla cociendo algo en la cocina. Pero esa ventaja no me acaba de convencer para tener un trasto más en la cocina.

Y, para que no se diga, aún le encuentro una ventaja más: si lleva un libro de recetas es genial. Así no vas tan perdida al principio y te puede dar pautas y muchas ideas.

Yo, particularmente, no le encuentro la ventaja suficiente para haber utilizado una máquina de estas.

3. Tipos de robots

Pero claro supongo que hay muchos tipos de robots en el mercado y quizás haya alguno que sea una maravilla. Pero en el apartado anterior yo hablaba de las más típicas del mercado: chico, babycook, beaba…

He leído que hay un robot de este tipo de philips que sólo hay que dar la vuelta a la cazuela para que lo triture. Esto ya sí es una ventaja relativa, ya que no has de pasar la comida de un sitio a otro.

Luego también está la opción de comprarse un robot de cocina más estándar para, al menos, poder darle otros usos y sacarle más partido. Lo que pasa que también son más caros: desde la olla programable (que te puede costar desde 49 euros y con la que puedes hacer bastantes recetas) hasta llegar a cosas más profesionales tipo Thermomix (creo que con la Thermomix sí que se hace todo en un paso), al módico precio de mil euros. Pero este último tipo de robots tiene muchísimas más prestaciones.

Así que lo que hay que tener claro son las necesidades de cada uno, los recursos económicos y el partido que se le piensa sacar al aparato. En mi caso, nunca tuve clara la adquisición de estos robots: los de bebés porque como ya he dicho no le veo la ventaja; y los estándar, porque no les voy a sacar partido. La Thermomix sí que me la compraría por todas las cosas que hace, pero ahora mismo no estoy para esos gastos.

4. Tamaño para mellizos

Al final, si te quieres comprar una máquina para bebés debes tener en cuenta que tienes dos y que las máquinas habituales preparan dos o tres raciones. Así que el tamaño normal es insuficiente.

No obstante, el mercado tiene solución para eso y mucho más. Y, por ejemplo, de la marca babycook hay dos modelos con más capacidad: la babycook solo y la babycook duo. Si las “googleais” veréis que con estas sí que podéis hacer más cantidad.

5. Al final…

Pues al final no me ha convencido ninguno de los robots. Ha sido una gran decepción porque yo pensaba que me quitaría mucho tiempo de preparación. Pero, al final, es el mismo que haciéndolo en olla (muchas veces olla exprés), ya que los dos pasos (hervir, triturar), no te los quita nadie.

Así que hecho en la olla lo necesario y calculo para, como máximo, tres días y en 20 minutos (10 minutos lo que tarda en coger presión; 10 minutos lo que tarda en hacerse la comida) lo tengo listo. Luego paso la batidora (que tiene un pie más ancho) directamente por la olla y lo trituro todo. Y ya está.