Mis bebés mellizos ya no quieren papilla

Mis mellizos ya no quieren papilla

Ayer mis mellizos cumplieron los 13 meses. Y ya no comen papillas ni de carne ni de pescado (estas ya hace tiempo que no las tomaban por la pena de tener que tirarlas enteras). Eso sí, las de fruta aún las toleran, no sé por qué…

Además, también hemos notado que comen menos. No es que no coman, si no que han bajado el ritmo. Supongo que se debe a que también ha bajado el ritmo de crecimiento y que sus necesidades ya no son las mismas (¡la verdad es que los bebés pequeños pueden ser máquinas de engullir!).

1. Pau, el mellizo que marca el camino

En este artículo ya bastante antiguo,  explico como Pau fue el primero en “destetarse”. Cada vez que le arrimaba la teta lloraba y lloraba y llegó el momento que ya no había forma. Con tres meses ya me dijo “basta de teta mamá, ¡que yo paso!”. Al poco, el otro mellizo me hizo igual: ¿se copiaron el uno del otro? No lo sé.

Pues con las papillas ha pasado exactamente lo mismo: Pau empezó con los berrinches, aunque Marc aún seguía comiéndoselas. Pues al final hemos cambiado ya de rumbo para que podamos comer todos y tranquilos, sin berrinches ni obligados: comer no tiene que ser un mal trago para nadie.

Pau ha demostrado hasta ahora tener las ideas claras y hacérnoslas saber. Siempre tiene ganas de hacer cosas nuevas: ahora hasta coge el tenedor y se lleva las cosas a boca. 

2. Empieza la era de las “pequerecetas”

Cuando empecé a hacer los purés, lo encontré un verdadero engorro: tienes que aprender cómo hacerlos (recetas, medidas…), cómo conservarlos (vacío, nevera, congelador), si comprar o no una máquina específica… Sobre todo es un engorro la papilla de fruta fresca, ya que es la más saludable pero tienes que estar en casita para hacerla.

Por otro lado y como ventaja de las papilllas, es que le metes todo lo que quieres y ellos se lo tragan (normalmente).

Pensé que la época de los purés duraría al menos hasta el año y medio. Pero la verdad es que se ha acabado mucho antes: ha sido un proceso lento, pero poco a poco y a base de berrinches, me han comunicado que los purés… ¡que si a caso me los coma yo! Así que ahora ya con 13 meses me encuentro que la era de las papillas se ha acabado y que tengo que elaborar un nuevo recetario, que les guste y que además sea sano.

Empieza la era de las “pequerecetas”.

2. ¿Qué comen ahora?

Pues como casi no tienen dientes (Pau tiene los 4 de arriba y uno abajo: puede cortar la comida pero no masticar; ¡Marc no tiene ni uno entero fuera!) les tengo que dar cosas blanditas. Además, empiezan a tener sus gustos más marcados y no todo vale. 
Esto es lo que comen:
  • Cuando se despiertan (entre 6:30 y 7:30), un biberón de 210 ml con cereales.
  • A media mañana (tentempié, sobre las 10, 10:30), un biberón de 150 ml con cereales.
  • Al mediodía (13h), una “pequereceta”.
  • A la tarde, papilla de fruta y depende como yogur y alguna galleta.
  • A la noche, biberón de 210 ml y “pequereceta” en la mesa con los papis si no están muy cansados y tienen hambre.

3. En qué consisten mis “pequerecetas” para los mellizos

Aún estoy muy verde en cuanto a recetas para niños pequeños (¡sin dientes!) y estoy en fase de pruebas e investigación, pero básicamente les pongo siempre una proteína (pollo, ternera o pavo) con un acompañamiento de pasta o verdura.
Como he dicho la base de la “pequereceta” es una proteína. Pero, como no tienen dientes, en vez de hacer un filete normal, que a parte quedaría muy seco, intento que les sea más atractivo haciendo hamburguesas y añadiendo algún ingrediente más: así se lo comen más fácilmente y el sabor les es más atractivo. Mis experimentos por ahora son:
  • Hamburguesa de ternera con huevo y harina (no sé si es un filete ruso o algo parecido).
  • Pavo con quesitos del caserío y jamón serrano.
  • Pollo con queso y cebolla hervida.
Todos los ingredientes los pongo en la picadora y luego hago hamburguesas pequeñitas. La carne queda con sabor más suave y tierna y se la comen de maravilla.
Por la noche intento darles pescado y además aprovecho y comemos los 4 más o menos lo mismo: merluza, rape… Algún pescado blanco. Aunque a Marc le gusta el atún en conserva no le damos mucho, proque ya hemos oído muchas veces que no es bueno dar pescados grandes por la concentración de mercurio… 

4. Próximas ideas para mis “pequerecetas”

Creo que algo tipo albóndigas también les gustaría bastante y también croquetas.

Mi idea es hacerme con un menú para todos los días e irlo mejorando. Y, sobre todo, y como siempre, ir adaptándome a las nuevas necesidades y gustos que me vayan marcando. Esta etapa abre una oportunidad para ir haciendo que todos comamos las mismas cosas, cosa que nos será muy agradable a los papis :).